LEMA - CURSO 2020-21

Lema colegios amigonianos 2020-2021

“Tú y yo vivimos en la misma casa”

Con el lema nos hacemos eco de una idea que el papa Francisco a partir de la Carta Encíclica Laudato si’ ha subrayado con insistencia: que hoy más que nunca, todo está íntimamente conectado y que la protección del medio ambiente no puede separarse de la justicia para los pobres y de la solución de los problemas estructurales de la economía mundial.

El año 2020 está marcado por tres acontecimientos que nos parecen relevantes para nuestros colegios.

En el año 2020, concretamente el 14 de mayo, el Papa ha convocado la reconstrucción de un pacto educativo global para dar forma al futuro de la humanidad formando individuos maduros que puedan superar la división y cuidar nuestra casa común. Hoy más que nunca, recuerda el Pontífice, es necesario “unir los esfuerzos por una alianza educativa amplia para formar personas maduras, capaces de superar fragmentaciones y contraposiciones y reconstruir el tejido de las relaciones por una humanidad más fraterna”. Una alianza, explica Francisco, “entre los habitantes de la Tierra y la casa común, a la que debemos cuidado y respeto. Una alianza que suscite paz, justicia y acogida entre todos los pueblos de la familia humana, como también de diálogo entre las religiones”.

Para alcanzar estos objetivos globales, el Papa indica tres pasos importantes que se deben dar en el camino común de la “aldea de la educación”: en primer lugar “valentía de colocar a la persona en el centro”. Para esto se requiere firmar un pacto que anime los procesos educativos formales e informales, que no pueden ignorar que todo en el mundo está íntimamente conectado y que se necesita encontrar – a partir de una sana antropología – otros modos de entender la economía, la política, el crecimiento y el progreso”. Otro paso es la valentía de invertir las mejores energías con creatividad y responsabilidad. Y finalmente, tener la “valentía de formar personas disponibles que se pongan al servicio de la comunidad” porque “el servicio es un pilar de la cultura del encuentro”, y “como Jesús se inclinó a lavar los pies a los apóstoles”, trabajar “al lado de los más necesitados”.

Se requiere construir una “aldea de la educación” donde se comparta en la diversidad el compromiso por generar una red de relaciones humanas y abiertas” en un terreno que “debe estar saneado de la discriminación con la introducción de la fraternidad” afirma el Papa citando el Documento firmado con el Gran Imán de Al-Azhar, en Abu Dabi.

 

Francisco habla de una “convergencia global para una educación que sea portadora de una alianza entre todos los componentes de la persona: entre el estudio y la vida; entre las generaciones; entre los docentes, los estudiantes, las familias y la sociedad civil con sus expresiones intelectuales, científicas, artísticas, deportivas, políticas, económicas y solidarias”.

También el Papa Francisco quiere hacer un pacto para cambiar la economía mundial, por eso invita a todos los economistas, emprendedores y emprendedoras del mundo a participar en el evento titulado «Economía de Francesco», que tendrá lugar en Asís entre los días 26 y 28 de marzo de 2020; un evento que – como asegura en la carta – le permitirá “conocer a quienes hoy se están formando y están empezando a estudiar y practicar una economía diferente, una que da vida y no mata, incluye y no excluye, humaniza y no deshumaniza, cuida la creación y no la despoja”.

 

Además, junto a los economistas y emprendedores, Francisco también convocará a algunos de los mejores académicos y expertos en ciencias económicas que hoy ya están comprometidos en todo el mundo con una economía compatible con este marco ideal.

 

Por otro lado, la ONU ha declarado el 2020 año internacional de la sanidad vegetal, reconociendo que el mantenimiento de la sanidad vegetal protege el medio ambiente, los bosques y la biodiversidad frente a las plagas de plantas, mitiga los efectos del cambio climático y respalda los esfuerzos encaminados a reducir el hambre, la malnutrición y la pobreza e impulsa el desarrollo económico, y que la protección de las plantas frente a las plagas es un factor decisivo en las estrategias para erradicar el hambre y la pobreza rural.

 

El año 2021 es año internacional de la paz y la confianza para construirla sobre la base de diálogo, el entendimiento mutuo y la cooperación a fin de lograr una paz, una solidaridad y una armonía sostenible. La confianza y la paz entrañan aceptar las diferencias y ser capaces de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir en paz y unidad.

Este curso escolar que será diferente a los anteriores e irá en la línea de la finalización del curso anterior por el Covid 19 nos invita al cuidado mutuo. Cuidarme a mi es cuidar a los demás y mirar por la salud de todos. Se nos invita a la responsabilidad personal. Se nos invita más a cuidar el medio ambiente y a invertir más en la salud, el cuidado, la protección, que nuestra investigación se encamine al cuidado de la persona. Es tiempo de cuidar las relaciones, aunque sea de forma virtual y para que nadie quede descuidado.

Es tiempo, desde este lema, de caminar juntos todos los colegios amigonianos y con el arte de colocar en el centro de todo a la persona: ala alumna/o. Es momento pare realizar un camino de mayor unificación en innovación educativa, en compartir saberes y maneras de hacer en enriquecernos tú y yo.

Nos ayuda a vivir la interioridad y el silencio el yo habitado por el TÚ a la que podemos reconocer y para ello mantenemos el oratorio y las celebraciones teniendo presente el encuentro consigo mismo desde el silencio para reconocer al Otro y a los otros.

El lema, a su vez, nos anima a trabajar de manera cooperativa, como signo de identidad de nuestros centros, al recordarnos que compartimos una misma casa, un mismo equipo, no exclusivamente de manera individual.

Hoy más que nunca nos podemos acercar con este lema al Aprendizaje servicio, lo que aprendemos es para hacer un mundo mejor, un mundo en el que todos estemos en la misma casa y sea fácil vivir en esta casa para todos

En clave de pedagogía amigoniana, el lema puede ser un instrumento adecuado para reflexionar sobre el ambiente de familia, la acogida y el cuidado de nuestro entorno y de las personas cercanas a nosotros, en especial a los más vulnerables.

Desde una perspectiva pastoral, también es una oportunidad para mostrar la Iglesia como casa común, como casa de comunión, que acoge a todos, creyentes y no creyentes. En relación a los colegios amigonianos, sirve de reclamo para seguir estrechando lazos y sentido de pertenencia.

En cuanto a actividades en común de todos los colegios amigonianos será momento para intensificar las actividades conjuntas que se desarrollan en un ámbito más natural que nos viene bien en esta situación para no estar tanto en el ambiente de aula: Convivencia de Zagales, Camino de Santiago, torneo amigoniano, Campamento de verano.